domingo, 9 de agosto de 2009

Tan hermoso


A veces soy invisible, o creo serlo…a veces solo quiero que nadie me sienta, ni me perciba.
Una noche así, sentí que te cruzaste por mi camino, sin querer, sin sentirlo. Y la noche nos fue llevando a lo inevitable.
Me gustó que me cantaras al oído, sentirte tan dentro mió; así fue como me rendí en tu boca.
Solo eso, solo besos donde se entregó todo; yo casi no hablé. Oh, es que me encanta tanto sentirte, escucharte.
Y así fue como dejé de tener nombre para vos, y ya no fui yo, si no, Bella. Seguro que tu vida ya estaba llena de Bellas, pero para mi yo fui la única.
En realidad bello fue poder entrar en tu cama, entrar en tus brazos, en esos pares de noches donde sentía tu pecho quedarse casi sin aire… dónde podía verterme en vos, casi perfecta, como si toda la vida hubiera sido de esa manera… sin palabras, solo guiados por movimientos, por tu piel llevando a la mía.
Bello era verte acomodarte para que yo pudiera llevar el ritmo arriba tuyo. Como me perdía mirándote ahí tan perfecto, tan hermoso.
Recorrimos tu cama tirando todo a su paso, quedando solo nosotros dos desnudos en la oscuridad, mirándonos con nuestras manos, como dos ciegos reconociéndose. Sentir tu cuerpo mojado, como en el fin de una disputa cuerpo a cuerpo, en el ring de tu habitación. Pasar por todas las poses, una y otra vez porque siempre queríamos sentir mas, ir al extremo.. y terminar con vos detrás mío… dándome hasta el fin.
Bello era tenerte ahí todo para mi, y después solo tocar tu piel y verte dormir, escucharte respirar hondo hasta casi ya dejar de respirar...
y en ese momento me quede bajo tu piel, sin que me vieras...
…para siempre.

Para mi Bello que me toca mis canciones.

2 comentarios:

Cristian dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Cristian dijo...

Simplemente, INSPIRADOR...... Te compenetra totalmente... maravilloso.